miércoles, 29 de mayo de 2013

Acuosidad

Tengo una relación no tan frecuente con las acuarelas, aunque me gustan mucho se me dificultan y a veces llegan a ser desesperantes. Son para mí una prueba de resistencia y de paciencia al aplicar capa por capa de manera sutil hasta formar una imagen, sabiendo que no hay vuelta hacia atrás y que cada pincelada quedará registrada para siempre sobre el papel.

No obstante, en esta ocasión realicé un intento más de dominar la humedad y los pigmentos aprovechando que el tema principal de la imagen era lo líquido. Líquido como las ideas, vivencias y otras partículas que fluyen por nuestra cabeza.

A pesar del intento, lo que no estuvo bajo mi control fue el color. El color siempre es caprichoso para mí, a veces me pide discreción, a veces quiere ser simple, a veces exige su aparición en cada punto del sustrato, y a veces simplemente quiere que use todos los que tenga a mi disposición. Esto último es lo que sucedió aquí y sea bueno o malo, simplemente es la voluntad del color.

Para no hacerlos leer más, les cuento que Jorge Chípuli se encargo de complementar esta imagen con un texto titulado Los espejos en Deletéreo. Lo agradable de ello fue la interpretación que generó y que jamás hubiera podido ver a partir de esta imagen, esto es lo bonito de que surjan las cosas por medio de impulsos creativos.


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