jueves, 9 de septiembre de 2010

León y ratón 2

Entonces, apelando a todo su ingenio, el ratón le dijo, taimadamente:

—Sin duda, el gran rey de la selva no querrá mancharse las patas con la insignificante sangre de un ratoncito gris. ¡Suéltame, rey León!

Pero el león le asestó un golpe con la pata.

—¡Oh rey León! Si me sueltas, algún día te salvaré la vida.

Al gran animal lo divirtió tanto esta idea, que se echó a reír sonoramente y, alzando la pata, dejó huir al asustado ratón.

Varias semanas después, el ratoncito, al corretear de nuevo entre los árboles del bosque, oyó un bramido de dolor que llegaba del otro lado de la arboleda. Siguió la dirección del ruido y vio a su amigo el león, firmemente atrapado en la trampa de un cazador. Ahora le tocaba al gran rey de los animales tirar y forcejear. Pero cuanto más intentaba liberarse de la red, tanto más se enredaba en ella.

El ratón advirtió en seguida lo que sucedía y empezó a roer las mallas de la red hasta que, a los pocos minutos, el rey de la selva quedó en libertad.

—Un favor merece otro —dijo con vivacidad el ratoncito, mientras escapaba para jugar persiguiendo las sombras de la tarde.


La vida da muchas vueltas, espero que les haya gustado la fábula.....Ilustraciones por mí, marzo 2010


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